En este primer mensaje, simplemnente me voy a dejar llevar. Me encantará que me digais lo que os hace pensar esto. me vale cualquier cosa.

Ausencia de aire. Simpleza. Silencio en las montañas. Caída nocturna. Soledad. Placer. Desasosiego. Prefiero la falta de ti que la presencia de nadie. Les odio. Quiero que vivan. Quiero morir. Quiero que mueras conmigo para habitar eternamente. Llorar, reír, indiferencia. Tus ojos expulsan lágrimas de mi sangre cuando tu boca aspira el último trozo de mi. Mientras tanto yo río, feliz de verme desaparecer e imbuirme en tu cuerpo, feliz de ser útil, de conseguir mi objetivo, de desaparecer sin dejar rastro. Les odio. Les odio tanto que amo todo aquello que no soy yo. Tus brazos en cruz significan más que una vida entera de silencios. Sumisión. Insignificancia. Nadie es consciente de la insuficiencia del tiempo. Me veo envejecer cada minuto, cada segundo. Rebeldía, superación. Deseo contenido, lujuria. Lujuria amarga, triste solitaria y decadente. Parto mis brazos cuando añoran tus caderas y empiezo un nuevo día cada vez que pienso en ti. Cada segundo. Debo regresar a la madre tierra. He de llover en ti, mojarte, seguir siendo nadie. Disfruto el desasosiego de tu no presencia que me hace débil y vivo. Soy tortuoso cual río que acaba de nacer y se golpea entre piedras, precipicios, oscuridades. Quiero arribar al mar suave, amplio, acogedor. Quiero llegar a ti. Me evaporo. Mis minutos hacen que desaparezca. Llego seco, muerto, no llego. Rabia, impotencia. Las vísceras explotan a mi alrededor y yo solo se respirar al verte.

Otoño